Sueño impuro – Vicente Aleixandre

Vana verdad de un cuerpo aún insistente.
Ojos negros. Más luz. Cristales. Viso.
Cuando el ocaso se hunde en noche puédese
ignorar otros ojos. Negros son noche, y como noche ciegan.
Pero la noche es nada: sueño, impuro
pues hay un aliento vivo aún en sus bordes.
Las tenebrosas ondas solicitan.
Nada veo, nada sé. El alba, o nunca.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.