Sueño de una noche de verano – Wislawa Szymborska

EL BOSQUE DE LAS ARDENAS ESTÁ BRILLANDO YA.
No te acerques a mí.
Tonta, tonta,
me codeaba con el mundo.

Comía pan, bebía agua,
el viento me azotó, la lluvia me mojó.
Por eso, aléjate de mí, ten cuidado.
Y por eso, tápate los ojos.

Vete, vete, pero no por tierra.
Zarpa, zarpa, pero no por mar.
Vuela, vuela, mi bien,
pero sin tocar el aire.

Mirémonos con los ojos cerrados.
Hablemos con las bocas cerradas.
Tomémonos a través de un grueso muro.

Una pareja más bien poco ridícula, la nuestra:
en vez de la luna brilla el bosque
y una ráfaga de viento le arranca a tu dama,
Píramo, su abrigo radiactivo.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.