«Esto es ser hombre: horror a manos llenas»
Blas de Otero
Soñar. Mas las vedijas
del sueño se tornan dura víbora
del soñador dándose muerte a sí mismo.
Reír. Pero la risa
rauda se ordena en sistema de la nada
(por decoro no hagamos
con la zurrapa del hombre metafísica).
Amar, únicamente amar.
Contra el tubérculo ahíto de la muerte
la dulce dignidad de tu desnudo.