Cascada en sequedal – Gabriela Mistral

Ganas tengo de cantar,
sin razón de mi algarada:
ni vivo en la tierra
de donde es la palma.

Ni la madre mía
entra por mi casa,
ni regreso a ella
gritando en la barca.

Ganas de cantar
partiendo tres ráfagas,
sin poder cantar
de lo alborotada.

Por la luz devuelta
que anduvo trocada;
por sierras que paso
con su tribu de hayas.

Y un ruido que suena,
no sé dónde, de aguas,
que me viene al pecho
y que es de cascada.

Cae donde cae
y ayer no rodaba;
cerca de mi cuerpo
se despeña y llama.

Me paro y escucho,
sin ir a buscarla:
¡agua, madre mía,
e hija mía, el agua!

¡Yo la quiero ver
y no puedo, de ansia,
y sigue cayendo,
l’agua palmoteada!

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