Causa incausada – Juana Castro

La noche de san juan		
en la hora más ciega se aparece		
coronada de rosas, como una llama blanca.		
¿A quién festeja, a quién		
busca encendida, a quién,		
lasciva y dulce, entregará su boca?		
Los que la vieron, sueñan		
con camelias azules estallando en las manos,		
con bambúes fragantes y caobas y garzas.		
Pero Ella, que mana de Sí misma		
y a Sí propia regresa,		
lleva en Sí todo el vino,		
toda la miel, el heno, la salvia y los enjambres		
florecidos en ojos y en caricias.		
Con el alma en las manos		
la Magna, la Dichosa, ferviente sobre atlas		
atraviesa la tierra,		
porque Ella es el mundo.

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