Tristania – Nach

Es imposible recordar aquel techo
porque nunca lo miramos juntos,
solo teníamos nuestros ojos conectados,
o uno estaba siempre encima del otro.

¿Recuerdas?,
movíamos las manecillas del reloj
a nuestro antojo, tan fundidos y enormes
que parecíamos una escultura de Botero
sobre (y a los lados, y detrás y bajo) la cama.

Pero que estratega es la memoria
que nos guarda una sola foto finish,
y deja lo demás anclado en un lodo
de imaginación demasiado insegura.

Ya no te acuerdas, pero yo sí.
Para eso estoy aquí, convencido,
sacando aquellas Polaroid mentales
del cajón del dolido subconsciente.

Tu sabías que la nostalgia no era asunto tuyo,
mientras esas comisuras apuntaban hacia arriba
tus silencios interrogaban mis temores,
¡qué divertido era adivinarnos!

Jugábamos a deshacer las sombras
y sus nudos negros que nos perseguían,
nuestra propia ropa de repente
era diez tallas más grande,
convertidos en lo que se convierten quienes aman,

dos niños salvajes.

Hoy tristeza,

tristania
tristeria
tristorno

porque tú fuiste una nube
que ni se espera ni se deja atrapar,
y yo fui un estúpido por querer
volverme adulto demasiado rápido.

Porque
he buscado tu olor en otras pieles,
porque
he mirado a hurtadillas otro pelo,
porque
he intentado repetirte tantas veces,

pero eran guerras

tan perdidas

como yo.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.