EMPEÑADOS con vehemencia en el olvido,
guardamos las fronteras con dragones.
Los mapas de nuestros pasados
rebosan de finis terrae,
cada amor agotado en su sierpe.
Vencido el breve espacio del ahora,
confusa en la conquista de los límites,
habrá que dejar de luchar
contra mí misma.
Abandono la ficción de las fronteras.
Cada uno de los confines
de esta tierra me señala.