En el jardín que recuerdo
sopla un viento que mueve las hojas
del jardín donde ahora estoy escribiendo
En el jardín que imagino
sopla un viento que mueve las hojas
del jardín que recuerdo
Y en el jardín donde ahora
estoy escribiendo
sopla un viento que mueve las hojas
sin jardín:
armisticio
de fronda imaginaria y de fronda recordada
pero tabmién las hojas verdes
del jardín donde escribo
pero también las hojas blancas
en que estoy escribiendo
y nace otro jardín
Archivo de la categoría: Ulalume González de León
Palabra – Ulalume González de León
Pronunciada palabra
tán sola
tán desnuda:
regrésate a vestirte de indecible.
El amante – Ulalume González de León
Mientras besaba a Rosalía
notó que de ella nada había:
ni tronco, ni cabeza, ni miembros… pero esos
detalles olvidó y la cubrió de besos.
Contar un cuento – Ulalume González de León
Es el país de Irás y No Volverás
donde los relojes marcan el invierno en punto
y sólo en tu memoria habría primavera
si tuvieras tiempo para recordar
Pero sólo hay tiempo para buscar a la reina blanca
Aquí se congela el corazón y no puede romperse
Aquí se congelan las fuentes del llanto
Aquí se congelan las palabras que designan cosas de colores
y sólo sobrevive la palabra de su nombre
Pero tú no sabes cómo se llama la reina blanca
Se sabe poco de la reina blanca:
que habita un silencio sin ventanas
que habita el castillo de Salsipuedes
que habita el lugar del frío
Se sabe poco de la reina:
que es completarnente blanca
que ni pensando todas las rosas juntas
se podría armar un arrebol en sus mejillas
y que ni con todas las alas de todos los pájaros
se podría emigrar de su invierno en punto
Se sabe poco de ella
Pero no necesitas más para buscarla
ni necesitas más para encontrarla
y avanzar alejándote de ella para siempre
y descubriendo que ya no dejas huellas sobre la nieve
y descubriendo cómo pierdes toda prueba de lavida.
Carta a una suicida – Ulalume González de León
Todo lo perdido
nuestro para siempre,
a prueba de vida,
a prueba de muerte.
Hoy soñé que ayer
era diferente
y me desperté
para no perderte.
Hoy soñé que era
lo mismo mañana:
por tenerte siempre
me morí en la cama.
Acto amoroso – Ulalume González de León
: dos se miran uno al otro
hasta que son irreales
entonces
cierran los ojos
y se tocan uno al otro
hasta que son irreales
entonces
guardan los cuerpos,
y se sueñan uno al otro
hasta que son tan reales
que despiertan
dos se miran
Cuerpo entero – Ulalume González de León
Separar el tacto de las manos
hacia un repertorio disidente
de ejercicios de menos
Tocar sólo tu voz
Después: sólo tu olor
Después: sólo tu luz
Después:
lo inacabado en tu presencia
un desconocimiento.
Y volver a calzarme el tacto
para tocar tu cuerpo
para tocar en tu desnudo
lo desnudo también de desnudez