De asquerosa materia fui formado;
en grillos de una culpa concebido;
condenado a morir sin ser nacido
pues estoy no nacido y ya enterrado.
De la estrechez oscura libertado
salgo informe terrón no conocido,
pues sólo de que aliento es un gemido
melancólico informe de mi estado.
Los ojos abro y miro lo primero
que es la esfera también cárcel oscura;
sé que se ha de llegar el fin postrero.
Pues, ¿a dónde me guía mi locura
si del ser al morir soy prisionero
en el vientre, en el mundo y sepultura?