Lo llaman desencanto – Raquel Lanseros

Soñé que era verdad lo que es mentira
pues es embaucadora la apariencia
se disfraza traidora de inocencia
efímero espejismo de quien mira.

La esperanza crepita hoy en tu pira
tras agotar el poso de paciencia
ante tu lacerante indiferencia
mi ilusión, mancillada, se retira.

¿Quién tendrá por fehaciente un vil engaño
y la cruel realidad por embustera?
¿Dónde está la virtud, dónde el amaño

dónde la infamia casi verdadera?
En el arca se vende hasta el mal paño
y a veces la razón no es lo que era.

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