Evocaré el boliche clandestinoque desató mi lengua y tus botones,¿qué panal libaré cuando el destinome requise la miel de tus pezones?Eccema de mis pilas agotadas,badila de mis quieros y mis puedos,zalema de pupilas deslumbradas,teorema de las yemas de mis dedos.Cada noche te asalto en la escalera,vivo dilapidando amanecerescon tu tanga de encaje por montera.Laica patrona de la despedida,yo te nombro, entre todas las mujeres,la flor de la candela de mi vida.