Subió a los infiernos y está sentada
a la diestra de sí misma
tiene en la mano empuñada
una pluma
y no sonríe ni espera la resurrección de un muerto.
Subió a los infiernos y está sentada
a la diestra de sí misma
tiene en la mano empuñada
una pluma
y no sonríe ni espera la resurrección de un muerto.
El poema expresa, en una sola frase, la fuerza y autonomía de una mujer que se afirma por sí misma, sin depender de otros ni de promesas ajenas.
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