Archivo de la etiqueta: Juan José Domenchina

El fervor – Juan José Domenchina

Como en la piel de Rusia -¡es extraño!-, el latido		
del abedul -acorde de olor- y en el gemido		
la lágrima y el lúpulo en el oro fluido		
de la cerveza, en todo me encuentro estremecido.		

Mi corporeidad -mínima y acicular- es apta.		
Su tensión esotérica a la adiaforia capta,		
a la emoción impulsa y al entusiasmo rapta.		

Soy penumbra, ebriedad de sol, senda, abditorio,		
montículo de sombra, cumbre, reclinatorio,		
rémora y acicate. ¿Verdad? Contradictorio.		

Y omnipresente. En todo palpito. Mis huidas		
moléculas perforan la vida, estremecidas...		
Mi ubicuidad, empero, no alcanza a las mentidas		
verdades, ni hasta el útero de las hembras vendidas.		

Hastío – Juan José Domenchina

 Hastío -pajarraco		
de mis horas-. ¡Hastío!		
Te ofrendo mi futuro.		

A trueque de los ocios		
turbios que me regalas,		
mi porvenir es tuyo.		

No aguzaré las ramas		
de mi intelecto, grave.		
No forzaré mis músculos.		

¡Como un dios, a la sombra		
de mis actos -en germen,		
sin realidad-, desnudo!		

¡Como un dios -indolencia		
comprensiva-, en la cumbre		
rosada de mi orgullo!		

¡Como un dios, solo y triste!		
¡Como un dios, triste y solo!		
¡Como un dios, solo y único!

DOLOR HUMANO – Juan José Domenchina

Aquí en mi jaula estoy, con mi jauría
famélica. El escaso nutrimiento
de mi carne no sirve de sustento
a la voracidad en agonía.

De este tropel devorador que ansía
mi cotidiano despedazamiento
y que ataraza, en busca de alimento,
mis huesos triturados, noche y día.

Pero no me lamento; no podría
dolerme yo, Señor, de mi tormento
junto a tu cruz, que blasfemar sería.

Múltiple fue tu compadecimiento,
-por todos tú sufrir- … y en mi agonía
no cabe más dolor que el que yo siento.