Levantamos un faro en medio del mar un faro de paredes de papiro que usábamos para guardar los vinos y para echarnos a beber con mujeres pero no hacíamos nada para la posteridad Una noche que intentamos dar Macbeth nos demorábamos meses en darla y se nos olvidaba en qué íbamos Habíamos levantado un faro en el mar para no hacer nada en la vida y gozar desnudos y con mujeres Ma a veces maravillados por un Mirage por una clona que nos hacía los ojos asaltábamos a la sexta flota española y promovíamos graves desórdenes bajo cubierta Pero no hacíamos nada grande la verdad Abusábamos del amor del ocio y del porvenir y bebíamos hasta moverle el piso al mar.
Plena mujer, manzana carnal, luna caliente,
espeso aroma de algas, lodo y luz machacados,
qué oscura claridad se abre entre tus columnas?
Qué antigua noche el hombre toca con sus sentidos?
Ay, amar es un viaje con agua y con estrellas,
con aire ahogado y bruscas tempestades de harina:
amar es un combate de relámpagos
y dos cuerpos por una sola miel derrotados.
Beso a beso recorro tu pequeño infinito,
tus márgenes, tus ríos, tus pueblos diminutos,
y el fuego genital transformado en delicia
corre por los delgados caminos de la sangre
hasta precipitarse como un clavel nocturno,
hasta ser y no ser sino un rayo en la sombra.
Abriendo los ojos como vasos y tomando el agua dulce
y viviendo en la frescura y en el aire,
llego a existir sin fiebre, humanamente.
Pero en los ojos caen las estrellas
como las horas en la tarde,
y las estrellas sufren en el pozo de la vida,
turbias y melancólicas.
Tú estás viviendo y el alma polvorienta
abraza la pasión de sufrir y la muerte,
y yo amo tanto el alma que a su sombra
deposito el regalo de mi cuerpo.
Habíamos dado más de mil órbitas sobre el mar sin haber jamás arribado a ningún cabrón puerto Coritani nos traía por mar perdidos algún tiempo para después dormirse y dejarnos otra vez perdidos No quedaba un solo Harrier a bordo y las cargas de armamentos y alcohol arrojadas al mar por unas rocas que eran como olas varadas MaCoritani hacía detener el viento para salir a guerrear a cubierta pero amodorrado por el rocío y el sueño veía nubes que se hundían en el mar Entonces alucinó hundir el portaaviones hasta la mitad, hasta dejar flotando sólo las gigantescas velas en cubierta para que parecieran unas dunas de mármol levantando una capilla Mientras el arsenal de agua debajo del casco y el mar rodeando por todos lados a la vez hacía estremecer de gozo a los rapsodas druidas porque PatrescaOssavinci de una belleza que mandaba a irse de lado al cielo iba levantando el mármol y lo socavaba con su cuerpo hurgándole un hombre la ternura despiadada de un hombre y con sus ojos hurgándole un faro.
Me falta tiempo para celebrar tus cabellos.
Uno por uno debo contarlos y alabarlos:
otros amantes quieren vivir con ciertos ojos,
yo sólo quiero ser tu peluquero.
En Italia te bautizaron Medusa
por la encrespada y alta luz de tu cabellera.
Yo te llamo chascona mía y enmarañada:
mi corazón conoce las puertas de tu pelo.
Cuando tú te extravíes en tus propios cabellos,
no me olvides, acuérdate que te amo,
no me dejes perdido ir sin tu cabellera
por el mundo sombrío de todos los caminos
que sólo tiene sombra, transitorios dolores,
hasta que el sol sube a la torre de tu pelo.
Había una luna grande en medio del mundo
Era vieja de muchos años y flaca
Como si le hubieran estirado el cuero
Esta es mi muerte dijo
Si usted viera el gentío de ánimas
Que andan sueltas por la calle
Estoy aquí boca arriba
Pensando en aquel tiempo para borrar mi soledad
Me mataron los murmullos
Y se fue montado en su macho sin mirar hacia atrás
Dejándonos la imagen de la perdición
Él duerme
No lo despierten
No hagan ruido
Duró varias horas luchando con sus pensamientos
Tirándolos al agua negra del río
Y se fue desmoronando
Como un montón de piedras
Un hombre está tendido en la playa nudista del
Inconsciente
A esa hora de la noche en que salen dos soles
La parte mujer de hombre corre graciosamente hacia el
Agua
La parte hombre camina en dirección a la orilla
En la playa nudista del inconsciente
Las dos partes se bañan tomadas de la mano
El sol negro se baña en el horizonte
El sol blanco se pone al rojo vivo
La mujer y el hombre hacen el amor hasta el vértigo
Sus cuerpos luchan en la arena fosforescente
Y el firmamento se llena de aerolitos
Que se desplazan a la velocidad de la luz
Entré en la sala de baño
cubierto con la sábana de arriba
Dibujé tu nombre en el espejo
brumoso por el vapor de la ducha
Salí de la sala de baño
y miré nuestra cama vacía
Entonces sopló un viento terrible
y se volaron las líneas de mis manos
las manos de mi cuerpo
y mi cuerpo entero aún tibio de ti
Ahora soy la sábana ambulante
el fantasma recién nacido
que te busca de dormitorio en dormitorio
Estar sin ti es como estar sin música
sin Mozart sin Vivaldi
y sin el clavecín bien temperado
Estar sin ti es como si de pronto
un gran silencio despojara al mundo
del canto de las olas y del trino
del ruiseñor o la alondra en Verona
Estar sin ti es como estar sin música
ni de la tierra ni de las esferas
Aquella dulce muerte tu hermosísimo amor
Me ha traído a la orilla de este río nevado
De pronto en pleno invierno la descongelación
Descubre rosas rojas y bárbaras azules
Los pájaros helados se entibian sorprendidos
Un trino de color rosado pinta el cielo
A las diez de la noche: y un alba deslumbrante
Se levanta a deshora limpiándose las plumas
Aquella dulce muerte tu hermosísimo amor
Me ha rozado los ojos con su estela celeste
Y ahora en vez de lágrimas una constelación
De hipocampos dorados rueda por tus mejillas.