Me despierta en la celda el largo tren de carga
que se oye venir desde lejos en la noche
y va pasando y pasando, y pitando, y parece
que no va a acabar nunca de pasar.
Vagones y vagones y vagones que van chocando.
Yo me vuelvo a dormir y va todavía pasando,
jadeando, allá en la lejanía, y todavía pitando,
y entre sueños me pregunto por qué hay trenes todavía,
y a quién llevan carga los trenes, qué carga llevarán,
y de dónde vienen los vagones, y hacia dónde van.