Me despierta en la celda el largo tren de carga
que se oye venir desde lejos en la noche
y va pasando y pasando, y pitando, y parece
que no va a acabar nunca de pasar.
Vagones y vagones y vagones que van chocando.
Yo me vuelvo a dormir y va todavía pasando,
jadeando, allá en la lejanía, y todavía pitando,
y entre sueños me pregunto por qué hay trenes todavía,
y a quién llevan carga los trenes, qué carga llevarán,
y de dónde vienen los vagones, y hacia dónde van.
¿Preguntas qué es dolor?... Un viejo amigo
inspirador de mis profundas quejas,
que se halla ausente cuando estás conmigo,
que está conmigo cuando tú te alejas.
Poesía de todas la épocas y nacionalidades