El practicismo práctico sugiere que me case
con un buen comerciante,
porque así dejaré de recibir suspiros
y de dar recitales...
El practicismo práctico alega que no puedo
vivir sólo de versos.
Que necesario es pasar donosamente
y dejar manjares
y no frijoles secos...
Mi madre de mi alma
está de acuerdo en esto.
Y lo mismo mi abuela,
mi tía,
mi cuñado,
mis dos lindos hermanos
y todos los amigos de mi querida gente...
De la raíz más honda del practicismo, brota:
“¡Illeana, un comerciante...! Un comerciante, Illeana.”
Pero Illeana,
la tonta,
la lírica,
la loca,
se casa
—si se casa—
con un poeta pobre.
(De Piezas líricas, 1957)
Poesía de todas la épocas y nacionalidades