Madrugadas – Nach

Horas que muchos aún no conocen,
silencios que cuentan una historia,
fríos de quienes detestan los techos,
circuito de almas rápidas y embriagadas.

Días de aquellos que prefieren la noche,
libertad para el insomne convencido,
las juergas lejanas, farolas que son rostros,
la soledad lógica, el asfalto suspendido.

Extraños cruzando su naufragio,
las flores esperando, las ideas que fornican,
el eco de los sublevados sin horarios,
los portales tan callados, los soplos.

Yo encontré en las madrugadas
un escombro que fue mi almohada,
y me vi bailando con aquellos olvidados,
dueños de un nombre que pocos pronuncian.

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