COMO música en el instante
el cielo de hoy se va perdiendo.
Es verdad que era de uñas,
un cielo en vilo y ceniciento.
Intentarán, con simulacros,
venderte otro por auténtico.
Pero a su luz y a su color
los tachará el frío del pecho:
este fosco timón trabado,
el ancla esta de mares secos.
Todas las entradas por Ricardo Fernández
Publicidad engañosa – María Rosal
Busco
Que sea tierno ante todo.
Que esté conmigo
no más de veinte días.
Que se vuelva de amor
y de remate loco
y que luego se vaya
sin ruegos, ni exigencias,
ni mentiras...
Así las condiciones.
Abstenerse los que creen en dios,
en sacramentos,
en la ley de los hombres.
Soy solo una mujer
con la espera entreabierta
para el que oculta veneno en la saliva
un cuchillo en los dientes
y entre las piernas
la razón poderosa de la desgracia.
Oración – Piedad Bonnett
Para mis días pido,
Señor de los naufragios,
no agua para la sed, sino la sed,
no sueños
sino ganas de soñar.
Para las noches,
toda la oscuridad que sea necesaria
para ahogar mi propia oscuridad.
Lo llaman desencanto – Raquel Lanseros
Soñé que era verdad lo que es mentira
pues es embaucadora la apariencia
se disfraza traidora de inocencia
efímero espejismo de quien mira.
La esperanza crepita hoy en tu pira
tras agotar el poso de paciencia
ante tu lacerante indiferencia
mi ilusión, mancillada, se retira.
¿Quién tendrá por fehaciente un vil engaño
y la cruel realidad por embustera?
¿Dónde está la virtud, dónde el amaño
dónde la infamia casi verdadera?
En el arca se vende hasta el mal paño
y a veces la razón no es lo que era.
BELLA DE LA NOCHE – CARMEN BRUNA
El paso del tiempo se hace insoportable y temible
cuando el cuerpo y el espíritu del amante
nos han abandonado en las regiones del GRANIZO.
Estamos desde siempre condenados a MUERTE,
somos los hijos perdidos de los MANANTIALES,
la pena tritura nuestros huesos
como al maíz rojo en el mortero.
la pena por el amor cuyo fin
no podemos comprender,
la fragancia de la SANGRE derramada inútilmente
dulce y tenebrosa como el beleño.
¿Qué hay de ti para mí en los nenúfares navegantes
que se SABOREAN COMO JAZMINES molidos?
Solamente dolor y remordimiento,
solamente el rumor de las cañas melodiosas
y su embeleso,
el aroma de la MIEL y el sonido de las FLAUTAS.
¿Qué queda entre la guirnalda
de plumas AZULES?
el FUEGO perdido en lo alto de las montañas
las lentas agonías en la casa de los TIGRES,
el negro ESCORPIÓN
Que durante el sueño
ENVENENA mi carne frágil,
la horrible pesadilla
que resbala en la LUNA DE TODOS LOS ESPEJOS,
la ESTRELLA granate con su LLAGA LÍQUIDA
en el ESTANQUE DE ORO
DONDE BEBEN LOS CIERVOS,
el satélite resinoso , que sahuma
la casa de los ruiseñores,
cuando se cumple el ciclo engañoso de las marcas,
el canto de Venus, poseída y musgosa
encerrada con las aves en la celda de los esclavos.
Somos inocentes y crueles como los visones,
siempre tenemos cinco años maltratados,
cinco años de desarraigo y orfandad;
el néctar doloroso y esquivo del sexo
nos persigue desde el nacimiento,
nuestra SANGRE verde aletea
cuando el PÁJARO bate las aguas con su plumaje,
e inaugura el latido de los corazones en las ondas,
nos han robado el MAR DE LAS ARTERIAS,
nos hurtaron el calor de los miembros.
¿Qué harías si yo fuera a MORIR?
¿Te extinguirías como una candela en la tempestad?
¿Te arrojarías jubiloso
en el regazo de la hierba haschich?
Ya nada queda por decir,
únicamente lo que no puede olvidarse.
El silencio feroz que convoca al SUICIDIO.
La lluvia con su rostro de AZÚCAR derretido,
captura todos los PANALES
de las ABEJAS ANTROPÓFAGAS,
la lluvia del trópico,
la que disuelve en sus ALUCINACIONES
a la arenas calientes del DESIERTO
y procrea un fabuloso camino de Santiago
en los oasis TURQUESAS;
la MEDIA LUNA INCENDIADA por las manos
LUMINOSAS de los enanos
que viven entre las AMAPOLAS y el incienso,
que crujen sus diminutos DIENTES
junto a la HOGUERA DE ALAS DE MARIPOSA
Y PLUMAS DE ARCÁNGEL,
todo el corazón del SOL
arrojando gemas de colores a los ILUMINADOS.
Desesperación , vamos a caminar por la vida
con una NARANJA en la mano;
PALOMA DE LOS TORRENTES
PIEDRA ROSA HEMORRAGIA de los sacrificios,
algunos gramos más de plácido VENENO
y las tinieblas caerían sobre nuestros OJOS.
¿Quién lo duda?
ese sería nuestro triunfo inútil
el infinitesimal tiempo de las mujeres
que pudieron elegir su propia MUERTE.
Subterráneos guardianes de SEPULCROS
MANZANAS oscuras
camalotes
golosinas de caña pegajosa,
perfumando el RIO ASESINO.
Las SERPIENTES en las ORQUÍDEAS
y en los coágulos del polen
espantadas SEDIENTAS.
Callar – Jesús Munárriz
Callar es más prudente,
más seguro, más cómodo, más práctico,
callar es más astuto,
más rentable,
más útil,
callar no da problemas,
callar evita líos,
callar trae más cuenta,
callar impide que se cuelen moscas
en la boca, callar propio es de sabios,
se está muy bien
callado.
Porque el que calla
otorga
licencia, impunidad,
perdón, facilidades
y patente de corso,
y por la boca muere el pez y siempre
se ha de sentir lo que se dice y nunca
decir lo que se siente
si se quiere triunfar
en sociedad
y recibir migajas
del gran pastel
del mundo.
Materia nupcial – Pablo Neruda
De pie como un cerezo sin cáscara ni flores,
especial, encendido, con venas y saliva,
y dedos y testículos,
miro una niña de papel y luna,
horizontal, temblando y respirando y blanca
y sus pezones como dos cifras separadas,
y la rosal reunión de sus piernas en donde
su sexo de pestañas nocturnas parpadea.
Pálido, desbordante,
siento hundirse palabras en mi boca,
palabras como niños ahogados,
y rumbo y rumbo y dientes crecen naves,
y aguas y latitud como quemadas.
La pondré como una espada o un espejo,
y abriré hasta la muerte sus piernas temerosas,
y morderé sus orejas y sus venas,
y haré que retroceda con los ojos cerrados
en un espeso río de semen verde.
La inundaré de amapolas y relámpagos,
la envolveré en rodillas, en labios, en agujas,
la entraré con pulgadas de epidermis llorando
y presiones de crimen y pelos empapados.
La haré huir escapándose por uñas y suspiros,
hacia nunca, hacia nada,
trepándose a la lenta médula y al oxígeno,
agarrándose a recuerdos y razones
como una sola mano, como un dedo partido
agitando una uña de sal desamparada.
Debe correr durmiendo por caminos de piel
en un país de goma cenicienta y ceniza,
luchando con cuchillos, y sábanas, y hormigas
y con ojos que caen en ella como muertos,
y con gotas de negra materia resbalando
como pescadores ciegos y balas de agua gruesa.
Solo su cuerpo dulce – Carlos Castro Saavedra
Su cuerpo es una aldea
donde yo me refugio cuando truena en el cielo,
y tiemblan los follajes de mis venas
y las agrupaciones de mi pelo.
Su cuerpo dulce y hondo
y sus dos brazos claros como ríos sin puentes,
donde me oculto con mis tempestades
y las constelaciones furiosas de mis dientes.
Vientos como caballos
me pisan todo el pecho de pan de amapolas
pero voy a su cuerpo
y su cuerpo me lava la sangre con sus olas.
Olas blancas y largas,
en cuyos precipicios y cimas espumosas
recobro mis batallas,
pero las que se ganan con caricias grandiosas.
Sólo su cuerpo dulce
en medio de estos días con sabor a ceniza,
y a semana nocturna
sobre la matutina tela de la camisa.
Su cuerpo dividido
en colinas, en valles, en boscajes, en nidos,
y prados de amapolas
donde hay niños oscuros y linajes dormidos.
Miel tibia, leche tibia,
y el rumor de la sangre bajo la piel delgada,
el rumor de la vida
bajo la piel desnuda y levantada.
Sólo su cuerpo dulce
para el mío de fibras y de zumos amargos, que ya está fatigado
de las noches oscuras y los caminos largos.
Tu barco – Tere Medina
Nunca tu quilla agresora
ha penetrado
tras la muralla de rocas,
cárcel cruel de mis orgasmos.
¿por qué caminos, dime, te has entrado
al recóndito mar de mis hormonas?
(Tu barco
va espoleando mis olas).
España – Andrés Trapiello
Más que una piel de toro, una sotana.
Eso es verdad. Pero con todo era
para mí aquella patria una bandera
de vida pueblerina y virgiliana.
¿y ahora? Un mapa sólo de colores
que igual que unas cenizas llevó el viento
a ciudades vulgares de cemento
y a este paisaje de marchitas flores.
No más que la memoria de una guerra
que a mi padre dejaba pensativo,
y aquella copla en el recuerdo incierto
que yo oía en la radio. Es de esta tierra:
«Sólo para olvidarte sigo vivo,
sólo de recordarte no me he muerto.»