Crepúsculo de sombra – Diego Medina Poveda

He de salir, salir y no ser nada,
no ser palabra ya que arda en la boca,
he de salir como agua en el arroyo
en líquida estampida que desborda
el ser y nada guarda en su cauce;
caminar por recuerdos, las memorias
cercadas por los diques de este cuerpo
que vuelen y no sean ya memorias;
y después como el agua prosigue,
como deja de ser cosa corpórea
por mi frente en cascada se termina
y de ser deja para ser ya rosa,
rosa de luz, luz del alba que tiembla,
sombra y fuego, crepúsculo de sombra.
Y es que cuando la carne se ilumina,
cuando nace el estío en la gran bóveda
y de esta tierra irradia lo concreto
el agua del arroyo se evapora,
arde lo azul, y es eterna arriba…
Y así como eternas son las horas
quiero salir y ser eterno, Claudia,
que no me espere lo que todo borra,
y que llegue el crepúsculo y me haga alma,
y que llegue tu noche y me haga sombra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .