Composición de lugar – José Manuel Caballero Bonald

Equitativo es recordar ahora
entre otros varones si no claros,
translúcidos, a aquel
en quien solían coincidir los síntomas
más mortecinos, y no precisamente
por su viscosa calidad
cutánea sino por su manera
de ir empalideciendo a trechos
según las graduaciones del encono.

Benjamín insaciable
entre penosos contertulios, fue
en sus varios servicios reputado
de discreto: cumplió
con severa obediencia reiteradas
misiones de recepcionista, supo
supeditar su vocación de edil
a la de ujier, recibió
recompensas, no pernoctó en hoteles.

Nadie intentó jamás atribuirle
innecesarios viajes, gastos,
coitos, indumentarias. Tuvo
no obstante ocasión de mostrar
algún notorio cambio de conducta:
permutó lo mezquino por lo parco
y si antes pusilánime después fue temeroso.

Equitativo es recordarlo: aún
persevera su ejemplo, acaso porque nunca
se permitió licencia alguna sin guantes,
aunque es fama
que utilizó las manos hábilmente
para desabrocharse
y escribir sus informes en el polvo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .