Canción del desamor – Mariluz Escribano

Ahora, cuando recuerdo
tus labios de cereza,
vagabundos de amor entre las calles,
y la dulce penumbra de tus ojos,
viajeros del ocaso.
Cuando sé positivamente cierto
que no hubo corazón más traspasado
que el que yo te ofrecí,
escríbeme una carta
o llama por teléfono
para que alguien recoja mi persona
que dejo abandonada en el asfalto
donde los coches claman
su impaciencia fallida en el semáforo,
y los hombres soportan
su soledad de estatua indiferente.

Y si alguien me encontrara
con los ojos cerrados,
aunque caballos lancen mi corazón al cielo,
será que ya estoy muerta
y alguien me dejará una flor en las manos.

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