¿Qué fue del tremor que ardía hasta astillar? Del temblor a la hondura el paso del arrebato es ráfaga del ya morarse y no mirarse entonces por el sobrado conocer su presentir Y a veces de tanto saberse no ocultar el rasguño del dolor y cumplirse brasa uno frente al otro ¿redime no saberse? ¿y saberse de más? No saberse no saber de sí no saber sino del habitarse en cuerpo luminoso aunque ahora ya no ocurran cosas y asalte el mundo y su rumor Abre los ojos Tócame yo soy tu casa.