Como Diana, primero una flecha al centro de un hombre; como Penélope, tejer la tela de araña; caminar siempre un paso atrás, como Eurídice; salir del baño, como Afrodita; leer de noche, como Minerva; amar a una bestia, como Pasifae; cultivar en exclusiva la tierra de tu casa, como Gea; predecir la infidelidad, como Casandra; vengar al marido, como Hera; memorizar uno a uno los rasgos de Narciso, como Eco; todo para morir en tu país sin que te lapiden…