¡Con
Espanto
Acabo
De
Descubrir
Que
El quetzal
Pertenece
A la
Familia
De los
Trogonidas!
Archivo de la categoría: Poesía Mexicana
Paseo II – Efraín Huerta
No
Me tardo
Voy a dar
Una vuelta
Alrededor
De
Mi
Muerte
……
Paseo I – Efraín Huerta
Ahorita
Vengo
Voy a dar
Un paseo
Alrededor
De
Mi
Vida
Ya vine
Tláloc – Efraín Huerta
Sucede
Que me canso
De ser dios
Sucede
Que me canso
De llover
Sobre mojado
Sucede
Que aquí
Nada sucede
Sino la lluvia
lluvia
lluvia
lluvia
Definición- Efraín Huerta
Siempre
Alardeé
De ser
Un
Impecable
Masoquista
Resulta
Que soy
Un
Implacable
Maoísta
Redil – Efraín Huerta
Como
Buena
Oveja
Descarriada
Que soy
Me vendo
Bien
Al mejor
Pastor
Oración – Efraín Huerta
Sufro
Bonitamente
Líbreme
Dios
De los
Malos
Sufrimientos
EH y AA dicen – Efraín Huerta
Después
De todo
Todas
Han sido
El Amor
De
Mi
Vida
Viudo infinito – Efraín Huerta
De la melancolía
De Sophia y de Brigitte
De Jacqueline y Soraya
De Marie Laforet
De Ira de Fürstenberg
De mi acelerada mujer
Viudo del alba
De la también
Infinita miseria
De ti
De ustedes
De mí mismo
Y de la Poesía
Claro está
No es que muera de amor, muero de ti – Jaime Sabines
No es que muera de amor, muero de ti
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.
Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos.
Morimos en mi cuarto en que estoy solo,
en mi cama en que faltas,
en la calle donde mi brazo va vacío,
en el cine y los parques, los tranvías,
los lugares donde mi hombro acostumbra tu cabeza
y mi mano tu mano
y todo yo te sé como yo mismo.
Morimos en el sitio que le he prestado al aire
para que estés fuera de mí,
y en el lugar en que el aire se acaba
cuando te echo mi piel encima
y nos conocemos en nosotros, separados del mundo,
dichosa, penetrada, y cierto , interminable.
Morimos, lo sabemos, lo ignoran, nos morimos
entre los dos, ahora, separados,
del uno al otro, diariamente,
cayéndonos en múltiples estatuas,
en gestos que no vemos,
en nuestras manos que nos necesitan.
Nos morimos, amor, muero en tu vientre
que no muerdo ni beso,
en tus muslos dulcísimos y vivos,
en tu carne sin fin, muero de máscaras,
de triángulos obscuros e incesantes.
Muero de mi cuerpo y de tu cuerpo,
de nuestra muerte ,amor, muero, morimos.
En el pozo de amor a todas horas,
Inconsolable, a gritos,
dentro de mi, quiero decir, te llamo,
te llaman los que nacen, los que vienen
de atrás, de ti, los que a ti llegan.
Nos morimos, amor, y nada hacemos
sino morirnos más, hora tras hora,
y escribirnos y hablarnos y morirnos.