En mi corazón nacen cada mañana los pájaros
y os quiero hablar de ellos.
Les digo que canten,
pero de momento no quieren:
se distraen filosóficamente.
Cantad por mi madre
que lleva once días muerta.
Cantad, cantad, cantad
que me asusta mucho este silencio,
este clamor inmóvil.
¡Cantad!