En amaneciendo ella siempre acaba de irse – Jorge Riechmann

Aurora vertebral, corazón de vigilia.

tu claridad en cada gota de rocío.
En cada brizna de hierba mi deseo.

El sol desata una herida
de la que acaso mañana
seré digno.

Deja una respuesta

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.