Se acabó el realismo sucio – Noemí Trujillo Giacomelli

Se acabó el realismo sucio,

las notas autobiográficas.
Aunque me duela por dentro
la vida que llevo a mis espaldas,
hayan desaparecido los muelles
y mi carácter portuario,
voy a buscar la luz
en los cafés,
en las calles peatonales,
en las galerías de arte.
Voy a vivir Nueva York
y a escribir Nueva York
sin dejar que mi estado vital
se filtre en mis poemas.
Voy a olvidar
lo que no me gusta de mi vida,
a coser heridas,
a caminar por estas calles
donde no llega la luz del sol
y la gente, al pasar, no se mira.
Voy a cambiar mis acordes secretos,
voy a ser música.

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