GLORIA por la Palabra que mi boca No acierta a decir nunca, mientras mi mano tiembla O deja garabatos rotos como la nieve Que a copos viste de niñez los montes. Por el lucero rojo que acompaña a la luna. Gloria a tus labios que de luz los prende. Por el olivo cano, desde chico tan serio, Y luego da el aceite con su risa de oro. Por el lomo estrellado de la trucha Igual que el manto de Merlín y es sabia, La más sabia del río. Gloria por el rocío y el diminuto cielo Que deja en cada brizna. Por la caja de música que suena los veranos: Con el lucero, el grillo; con el sol, la chicharra. Y dejan al oído el más secreto anhelo. Gloria que el día a la noche pasa. Y por todas las cosas que no sé.