El olvido no existe. La belleza
se añora sin cesar y se persigue,
memoria y profecía de sí misma.
La belleza es un sino, lo mismo que la muerte.
Teníamos once años,
y la palabra abril significaba
igual para los dos...
Puede el amante
dejar de amar, pero, ay, amará siempre
el tiempo en el que amó:
cuando, al amanecer,
cabía el mundo entero
dentro de una mirada;
cuando al amanecer rompió a cantar
lo que no se sentía con fuerza de decir.
Aquel que edificó su casa
con nobles piedras y a su abrigo
vivió decentemente
sin mandar ni ser mandado,
aquel que obedeció los estatutos
de la naturaleza y así pudo
igualar con la vida el pensamiento,
aquel que compartió los venerables
ordenamientos de la soledad,
ése no podrá nunca ser vencido
porque nunca tampoco
usará contra nadie su poder
En la demente dispersión
a diestra y a siniestra por encima y abajo
revolotean las basuras.
Sutiles humos deletéreos
paralizan los miembros de los hombres.
Las almas
apresuradas a dejar el cuerpo
tienen sed y no hallan agua por ningún sitio;
fíjanse acá fíjanse allí a la ventura
pájaros atrapados en varetas;
inútilmente se debaten
tanto que no resisten más sus alas.
La región se reviene sin cesar
jarro de tierra cocida.
Al observar el sol, deseo
Con ayuda de sus rayos
Descubrir y despertar a mis ancestros
Al observar el sol, hablo recio
De forma que puedan escuchar
Me dirijo a sus almas
En mi propio lenguaje místico
Al observar el sol, a pesar de las heridas
Y no ser comprendido por otros
Creo todavía
Que la mayoría de la gente pertenece al lado bueno
Al observar el sol, qué maravilloso es,
La marea invisible de las estaciones lame
Mi piel de bronce
Observar al sol siempre me hace extrañar
A aquellos de antes de mi tiempo
Que alguna vez pudieron sentir esta calidez
Y ya no están en este mundo
Nadie podría escribir una novela sobre esta familia:
hay demasiados personajes parecidos. Además, todos son mujeres.
Tan sólo un héroe hubo.
Y el héroe ya murió. Las mujeres, como ecos, duran más;
resisten demasiado por la cuenta que les trae.
Y a partir de aquí, nada cambia:
sin héroe, no hay argumento.
Y en esta casa argumento significa historia de amor.
Las mujeres no evolucionan.
Oh sí, se visten, comen, guardan las apariencias.
Pero no hay acción, no hay desarrollo en los personajes.
Todas han decidido suprimir
la crítica del héroe. El problema reside
en que el héroe es débil, sus escenas indican
su función, no su carácter.
Quizá eso explique por qué su muerte no fue conmovedora.
Primero está sentado en la proa de la mesa,
donde más se necesita el mascarón.
Luego, a pocos metros, agoniza y su mujer
le acerca un espejo a los labios.
Asombroso, cómo se afanan estas mujeres, la esposa y las dos hijas.
Ponen la mesa, retiran los platos.
Una espada les perfora el corazón.
Cuántos crepúsculos
ella se sentó en los escalones más altos
para ver condensar y dispersarse los pliegues del ocaso.
La gente vestida de rojo sube.
La gente vestida de verde desciende.
El viento bateó la enorme túnica gris.
Parecía un excedente de huesos
pesados y saltarines.
Por fin, las luces de la calle se iluminaron en sucesión.
Los árboles, las casas, la multitud,
largas sombras menguantes.
Los excedentes de pliegues se entrelazaron
como un oráculo en el espacio de los mortales.
Déjame hablar, mordaza, una palabra
para decir adiós a lo que amo.
Huye la tierra, vuela como un pájaro.
Su fuga traza estelas redondas en el aire,
frescas huellas de aromas y señales de trinos.
Todo viaja en el viento, arrebatado.
¡Ay, quién fuera un pañuelo,
sólo un pañuelo blanco!
...No, Poesía:
No te escondas en las grutas de mi ser,
no huyas de la Vida.
Quiebra los barrotes invisibles de mi prisión,
abre de par en par las puertas de mi ser.
Sal...
Sal para para el combate (la vida es lucha).
las gentes de ahí fuera te llaman,
y tú, Poesía, también eres persona.
Ama los poemas del mundo entero,
ama a los Hombres.
Derrama tus poemas sobre todas las razas,
a todos los seres del mundo.
Confúndete conmigo...
Anda, Poesía:
Toma mis brazos para abrazar el Mundo,
y dame los tuyos para abrazar la Vida.
Mi Poesía soy yo.
Dame una solitaria estrella
y multiplicaré firmamentos,
multiplicaré tu vida
junto a mi cuerpo.
Dame un solo beso
y el movimiento de los planetas
quedará suspendido
en poemas tibios y secretos.
Siento sed de ti,
una sed que no se apaga
ni con todo mi silencio.
Siento tenerte en noches infinitas,
en los rayos del sol
que iluminan el disco de mi sueños.
Dame una solitaria estrella,
un beso, y elevaré nuestro amor
hacia las profundidades giratorias
del universo.